Receptor de lípidos, clave para la implantación del embrión

Su rol es fundamental durante los primeros días de gestación. Cuando está bloqueado aumentan entre un 50 y 70 por ciento las posibilidades de aborto espontáneo en animales de experimentación

El embrión se comienza a formar cuando el espermatozoide fecunda al óvulo en las trompas de Falopio. De allí viaja al útero, al que se adhiere para obtener nutrientes y oxígeno durante las primeras semanas de embarazo, en un proceso conocido como implantación.
Investigadores argentinos descubrieron el rol de diferentes moléculas para que este procedimiento sea exitoso. Lípidos como el ácido lisofosfatídico (LPA), las prostaglandinas (PG) y los endocannabinoides (EC) juegan un papel fundamental durante esta etapa.

Los autores señalan en la investigación, publicada en el journal PLoS ONE, que el objetivo fue identificar potenciales moléculas ‘cuellos de botella’ que podrían afectar la implantación. La respuesta llegó de la mano de un receptor para el LPA, llamado LPA3: durante este trabajo se demostró que su presencia es crucial para la gestación. 

“Cuando luego lo bloqueamos farmacológicamente en ratas preñadas se producen alteraciones en la implantación, en la irrigación del útero y en la formación de la placenta”, explica María Laura Ribeiro, investigadora adjunta del CONICET en el Centro de Estudios Farmacológicos y Botánicos (CEFYBO, CONICET-UBA).

Los receptores actúan como un modelo llave-cerradura. Una molécula se une a ellos y los “abre”, es decir los activa para que produzcan una serie de señales dentro de la célula. Cuando LPA3 está bloqueado, los lípidos que lo activan no pueden unirse y eso lleva a que
entre el 50 y 70 por ciento de los embriones se aborten, es decir que tienen serios defectos en el proceso de implantación.

Micaela Sordelli, becaria post doctoral del CONICET en el CEFYBO y primera autora del estudio, explica que en algunas especies el embrión estimula a las células del útero materno para que aumenten el número de receptores LPA3 en su superficie. Sin embargo, este proceso está afectado en mujeres que presentan abortos recurrentes y por ende sus células presentan bajos niveles del receptor.

LPA3 es activado por el LPA durante la gestación y se postula que prepara el ambiente uterino para la implantación. Por ejemplo, altas concentraciones de LPA llevan a un aumento en los niveles de prostaglandinas, responsables de algunos de los cambios morfológicos que ocurren en las células del endometrio durante esta etapa.

 

Por Ana Belluscio

Sobre investigación
Micaela Sordelli. Becaria post doctoral. CEFYBO.
Jimena Beltrame. CEFYBO.
Maximiliano Cella. CPA. CEFYBO.
María Gracia Gervasi. Becaria doctoral. CEFYBO.
Silvina Perez Martinez. Investigador adjunto. CEFYBO.
Juliana Burdet. Becaria post doctoral. CEFYBO.
Elsa Zotta. UBA.
Ana M. Franchi. Investigador principal. CEFYBO.
María Laura Ribeiro. Investigador adjunto. CEFYBO.