PROYECTO DE LEY - DIANA CONTI

Artículo 1°.- Incorpórese a la ley 23.737 el artículo 29 QUÁTER con el siguiente texto: Art. 29 QUÁTER.- Se considerará autorizada la comisión de alguna de las conductas descriptas en los artículos 5, 14 y 28 de la presente ley con variedades del compuesto químico tetrahidrocannabinol (THC)

Senado de la Nación

H.Cámara de Diputados de la Nación

 

PROYECTO DE LEY

Texto facilitado por los firmantes del proyecto. Debe tenerse en cuenta que solamente podrá ser tenido por auténtico el texto publicado en el respectivo

Trámite Parlamentario, editado por la Imprenta del Congreso de la Nación.

Expediente 0060-D- 2010

Trámite Parlamentario 03 (02/03/2010)

Sumario Firmantes CONTI, DIANA BEATRIZ. REGIMEN CONTRA EL NARCOTRAFICO - LEY 23737 - INCORPORACION DEL ARTICULO 29 QUATER, SOBRE DESPENALIZACION DE LA MARIHUANA PARA USO TERAPEUTICO. LEGISLACION PENAL; ACCION SOCIAL Y SALUD PUBLICA; PREVENCION DE ADICCIONES Y CONTROL DEL NARCOTRAFICO.

Comisiones

El Senado y Cámara de Diputados,...

DESPENALIZACION DE LA MARIHUANA PARA USO TERAPEUTICO

Artículo 1°.- Incorpórese a la ley 23.737 el artículo 29 QUÁTER con el siguiente texto: Art. 29 QUÁTER.- Se considerará autorizada la comisión de alguna de las conductas descriptas en los artículos 5, 14 y 28 de la presente ley con variedades del compuesto químico tetrahidrocannabinol (THC), ya sea de origen natural o sintético, y con fines terapéuticos o para la investigación de su posible eficacia como medicación terapéutica o de control de síntomas. El ejercicio legítimo de estas conductas queda sujeto a la reglamentación establecida por la autoridad competente.

Artículo 2°.- De forma.-

FUNDAMENTOS

Señor presidente:

Los antecedentes empíricos revelan que la utilización de compuestos

cannabinoides y químicos de tetrahidrocannabinol (THC) han tenido

resultados positivos para el tratamiento de ciertas afecciones. En particular, se

ha considerado que "algunas de las virtudes terapéuticas que se atribuyen al

cannabis son, por ejemplo, el alivio de la ansiedad y reducción de las náuseas

provocadas por la quimioterapia. También está indicado para la pérdida de

apetito en enfermos de sida, para los espasmos dolores en enfermos con

esclerosis múltiple y para el incremento de la tensión ocular provocada por el

glaucoma. Algunos estudios han destacado también el poder antiasmático que

tiene el THC en pacientes con cierto tipo de insuficiencia respiratoria" (1) . En

similar sentido, se ha considerado que "[e]l uso terapéutico del cannabis, que

se recetará bajo estricto control médico, 'se destinará para combatir los

vómitos que provoca el tratamiento con quimioterapia y los efectos de la

anorexia en enfermos de sida', ha asegurado el director general de Recursos

Sanitarios de la Generalitat. 'También pretende aliviar los problemas

musculares derivados de la esclerosis múltiple o amiotrófica, así como los

dolores crónicos de sintomatologías que no respondan a otro tipo de pautas

terapéuticas', ha añadido" (2) .

De manera coincidente, "los reportes del NIH y de la British Medical

Association sugieren que la conocida característica de la marihuana de

despertar el apetito, podría ayudar a los enfermos de SIDA que sufren una

gran pérdida de peso, al colaborar en la difícil tarea de recuperar la masa

muscular perdida" (3) . Esto ha sido verificado en el estudio 'Utilización

Terapéutica del Cannabis en el Estado español' realizado a partir de 2.250

pacientes de España, enfermos de cáncer de mama, sida y esclerosis múltiple

que consumen esta sustancia. El 47% lo hace porque les ayuda a disminuir el

dolor asociado al tratamiento de su enfermedad y todos aseguran que el

resultado es satisfactorio (4) . En Estados Unidos la prestigiosa Academia

Nacional de Ciencias de EE.UU. se dedicó a estudiar el uso médico de la

marihuana. Tras 18 meses de investigaciones, la Academia se pronunció a

favor de la droga: consideró que el cannabis constituía un tratamiento

potencialmente eficaz contra ciertos síntomas de enfermedades como el

cáncer y el SIDA (5) .

Más recientemente se ha publicado otro meta-estudio parecido centrado en la

investigación de los efectos terapéuticos de los cannabioides en Estados

Unidos. Un equipo de la Universidad de Washington lo acaba de publicar en

la revista Journal of Opioid Management. El estudio se llama Use of

Cannabis in the United States: Historical Perspectives, Current Trends, and

Future Directions. En este interesante artículo se desvela que, como mínimo

hay 33 ensayos clínicos controlados científicamente publicados en Estados

Unidos des de 1971 hasta 2009. La mayoría de estos estudios confirma que la

marihuana tiene efectos beneficiosos en condiciones médicas especificas

En el medio local, el neumonólogo fallecido Aquiles Roncoroni, ex miembro

de la Academia Nacional de Medicina y ex Profesor Emérito de la

Universidad de Buenos Aires señaló que a "veces las drogas de la farmacopea

tradicional fracasan porque no todos reaccionan de la misma manera ante un

tratamiento. En esos casos el cannabis puede ser eficaz". En el mismo sentido,

el ex Ministro de Salud y Medio Ambiente, Ginés González García consideró

que "[p]ara uso medicinal no debe ser prohibida. De hecho hace años que se

utiliza la morfina y nadie dice nada" (6) .

En consonancia con esta realidad, las obligaciones internacionales

establecidas por las Convenciones de la ONU habilitan el uso medicinal de la

cannabis debido a sus virtudes terapéuticas. En particular, la Convención

Única de 1961 sobre estupefacientes de las Naciones Unidas, enmendada por

el Protocolo de 1971 dice en el Preámbulo "Reconociendo que el uso médico

de los estupefacientes continuará siendo indispensable para mitigar el dolor y

que deben adoptarse las medidas necesarias para garantizar la

disponibilidad de estupefacientes con tal fin". En coincidencia con este fin, en

el art. 1, inc. 1 x) considera que no son existencias "las cantidades de

estupefacientes que se encuentran en el país o territorio: iv) En poder de los

farmacéuticos u otros distribuidores al por menor autorizados y de las

instituciones o personas calificadas que ejerzan, con la debida autorización,

funciones terapéuticas o científicas". El art. 4, por su parte, dispone que "Las

Partes adoptarán todas las medidas legislativas y administrativas que puedan

ser necesarias: a) Para dar cumplimiento a las disposiciones de la presente

Convención en sus respectivos territorios; b) Para cooperar con los demás

Estados en la ejecución de las disposiciones de la presente Convención, y c)

Sin perjuicio de las disposiciones de la presente Convención, para limitar

exclusivamente la producción, la fabricación, la exportación, la importación,

la distribución, el comercio, el uso y la posesión de estupefacientes a los fines

médicos y científicos".

Cabe citar también el Convenio sobre sustancias sicotrópicas de 1971 de las

Naciones Unidas, ratificada por la ley 17.818, que en su Preámbulo dice

"Reconociendo que el uso de sustancias sicotrópicas para fines médicos y

científicos es indispensable y que no debe restringirse indebidamente su

disponibilidad para tales fines". Acorde con esta finalidad, en el art. 5

dispone que "Cada una de las Partes limitará el uso de las sustancias de la

Lista I según lo dispuesto en el artículo 7". La mencionada lista incluye a la

Cannabis y su resina y los extractos y tinturas de la Cannabis. Por su parte, el

art. 7 establece que "En lo que respecta a las sustancias de la Lista I, las

Partes: a) Prohibirán todo uso, excepto el que con fines científicos y fines

médicos muy limitados hagan personas debidamente autorizadas en

establecimientos médicos o científicos que estén bajo la fiscalización directa

de sus gobiernos o expresamente aprobados por ellos". En coincidencia con

esta normativa, el art. 16 dispone que podrán ser despachadas al público

"Las preparaciones y especialidades medicinales que: a) Contengan

estupefacientes incluidos en la lista I de la Convención Única sobre

Estupefacientes del año 1.961 excepto la resina de cannabis, el concentrado

de paja de adormidera y la heroína".

Por otra cabe, cabe destacar que el uso medicinal de la marihuana no debería

ser castigado penalmente, ya que si bien la ley 23.737 penaliza la tenencia de

drogas para consumo personal, el usuario se encontraría amparado por un

estado de necesidad justificante debido a que provoca un mal menor para

evitar un mal mayor, como expresamente dispone el art. 34 del Código Penal.

Esto se debe a que realiza la conducta para superar ciertas afecciones o

disminuir el dolor asegurando su derecho a la salud, bien jurídico de jerarquía

constitucional al encontrarse expresamente reconocido en los tratados de

derechos humanos incluidos en el art. 75, inc. 22 (7) . Este bien jurídico es de

jerarquía indudablemente superior a la salud pública, que es el bien que

pretende tutelar la figura de tenencia de estupefacientes para consumo

personal. Así también, debe repararse que el usuario actúa frente a un dolor o

una afección inminente y grave, mientras que la supuesta puesta en peligro de

la salud pública por su propia conducta es sumamente difusa y leve.

En este sentido lo entendió un fallo jurisprudencial de marzo del 2006 de la

Sala II de la Cámara Federal al considerar que "corresponde analizar si la

imputada al tiempo del hecho sufría una dolencia física de tal magnitud que,

dada su particular situación tanto económica como personal, la haya colocado

en la necesidad de sobrellevarla mediante el consumo de los estupefacientes

que le fueran secuestrados, de modo que esa tenencia pueda reputarse

justificada". Se agregó que "surgen del descargo efectuado por la imputada y

de otros elementos incorporados a la instrucción que apuntalan su versión, de

los cuales se desprende la posible concurrencia de los presupuestos fácticos de

una causa de justificación o de inculpabilidad que no ha sido tenida en cuenta

hasta el momento, y merece ser considerada como una probable hipótesis

desincriminatoria ya en esta etapa procesal, atento a la gravedad de la

situación alegada".

En dicha causa fue requerida la opinión del doctor Rodolfo Rothlin, titular del

Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad

de Buenos Aires, quien confeccionó un informe incorporado al expediente

donde establece que "el dronobinol o tetrahidrocannabinol, mayor metabolito

activo de la planta cannabis sativa L (marihuana) ha sido aprobado por la

Food and Drugs Administration (FDA) de Estados Unidos para su uso en el

tratamiento de la anorexia asociada con pérdida de peso en pacientes con sida

y de las náuseas asociadas al tratamiento quimioterapéutico en pacientes con

cáncer y que no respondían a los tratamientos convencionales". Agregó que

"existen otras condiciones en las cuales parecería tener beneficios, aunque no

ha sido aprobado para esas patologías debido al hecho de que no existe

suficiente evidencia clínica o los efectos adversos limitan su utilidad". Entre

ellos se menciona el "cuadro de dolor crónico" (8) .

Finalmente, cabe reparar en el hecho que numerosos países desarrollados han

permitido recientemente la venta de marihuana con fines medicinales. Entre

dichos países se encuentran Estados Unidos, la administración de Barack

Obama, ha aprobado el consumo de marihuana para uso medicinal. El

Gobierno federal no perseguirá a proveedores y consumidores de marihuana

medicinal, siempre que se respete la legislación estatal. El procurador general

de Estados Unidos, Eric Holder, declaró que se dejará de invertir recursos

federales para procesar a personas cuya actuación quede dentro del marco de

la legislación estatal. Sí se continuará persiguiendo a los narcotraficantes de

alto nivel, o a aquellos que abusen de la legislación para cubrir actividades

ilícitas. Otros países que van en el mismo sentido son Alemania (por una

decisión de Tribunal Constitucional en el 2000), Canadá desde el 2001 (9) y

en Holanda la marihuana se vende en las farmacias desde el 2003 para este

uso (10) (el consumo de marihuana está legalizado desde 1976) y, a partir del

2005, Cataluña (España) (11) .

Teniendo en cuenta estos fundamentos, solicito a mis pares la aprobación de

esta propuesta, destinada a autorizar expresamente el uso de compuestos

cannabinoides y químicos de tetrahidrocannabinol (THC) con fines

medicinales y para la investigación de su posible eficacia como medicación

terapéutica o de control de síntomas.