El uso Medicinal del Cannabis

La planta de cannabis se utilizó por miles de años en distintas culturas alrededor del mundo para distintos fines, entre ellos, la medicina. La planta posee distintos principios activos, denominados Cannabinoides. Estos Cannabinoides, en un número de más de 60, tienen distintas funciones, algunas descubiertas, y en su mayoría sin tener en claro aún cual es propósito. Estos Cannabinoides, por estar dentro de la planta se denominan Fitocannabinoides.

El cuerpo humano posee, en la superficie de muchos tipos de células de nuestro organismo, sitios específicos donde se acoplan estos  principios activos de la planta, los fitocannabinoides. Los más comunes, y de cuales se tiene mayor información son el THC, el CBD, CBG, CBN y algunos más. Los receptores de estos cannabinoides son denominados CB1 y CB2, encontrándose distribuidos por todo el cuerpo.El cuerpo humano también produce moléculas similares a las de la planta de cannabis, llamados endocannabinoides (endo=adentro). 

Los cannabinoides tienen muchas propiedades medicinales, y esto permite que algunas dolencias y patologías puedan ser tratadas con cannabis, tales como cáncer, epilepsia, glaucoma, esclerosis múltiple, fibromialgia, dolor crónico, etc.

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¿Qué es el CBD?

 El cannabidiol (CBD) es uno de los fitocannabinoides que se encuentran en la planta de cannabisEl cannabidiol (CBD) es uno de los fitocannabinoides que se encuentran en la planta de cannabis.

El CBD tiene importantes beneficios a nivel médico según múltiples fuentes científicas y médicas. Desde 2013, el servicio de los Institutos Nacionales de la Salud (PubMed) ha incluido en su índice más de 1.100 estudios sobre el CBD. Además, el cannabidiol no produce un efecto psicoactivo, sino que, en realidad, puede contrarrestar la psicoactividad del THC.

 

 

CBD vs THC: La Cuestión de la Psicoactividad

 

Después del THC (Δ9-tetrahidrocannabinol), el cannabinol o CBD es el cannabinoide natural más estudiado y con más potencial terapéutico. De entre todos los compuestos cannabinoides, generalmente el CBD y el THC (y también el cannabinol o CBN) son los que están presentes en concentraciones más altas. El cannabidiol y el tetrahidrocannabinol comparten una relación de interdependencia especial y trabajan juntos para incrementar mutuamente su beneficios terapéuticos. Como ya hemos indicado, el CDB es un compuesto no psicoactivo, mientras que el THC sí lo es y, por lo tanto, puede producir efectos eufóricos o disfóricos. La sensibilidad de un paciente al THC es un factor clave para determinar la dosis y las proporciones adecuadas para un tratamiento con un alto contenido en CBD. Como ya hemos dicho, el CDB puede disminuir o neutralizar la psicoactividad del THC, así que una mayor proporción de CBD frente al THC significa menos efectos a nivel cerebral.

Hay dos tipos de receptores cannabinoides (CB1 y CB2) en las células de todo el cuerpo humano, aunque son más abundantes en el cerebro y en el sistema inmune. Cuando una persona toma CBD, los receptores cannabinoides se activan y se enlazan en la superficie de las células. Las investigaciones realizadas indican que cuando proporcionamos cannabinoides no tóxicos a nuestro sistema endocannabinoide (SEC), no se crea hábito sino un sistema endocannabinoide más saludable.

Es muy importante tener en cuenta que cada variedad tiene una proporción diferente de estos ingredientes activos, lo que hace que cada una de ellas resulte más o menos adecuada para  diferentes necesidades. Por ejemplo, la marihuana cultivada con fines recreativos suele contener más THC que CDB. Sin embargo, mediante el uso de técnicas de cría selectiva, los criadores de cannabis han logrado crear variedades con altos niveles de CDB y con niveles de THC próximos a cero. Estas variedades son poco comunes pero se han popularizado mucho durante los últimos años. No obstante, hay que mencionar que todos las variedades de cannabis tiene alguna cantidad de CBD, por pequeña que sea, por lo que todas las variedades tendrán algún beneficio medicinal.

El CBD suele encontrarse en porcentajes que varían entre el 0,6 % y el 1 %. Las variedades que contienen menos del 0,6 % tienen unos efectos débiles y las que sobrepasan el 1% son muy fuertes. Aunque pueda parecer un diferencia relativamente pequeña, es todo lo que se necesita. Aún así, se puede conseguir un porcentaje mayor, pero estas variedades tan potentes (que incluso superan el 6%) no son muy frecuentes. El porcentaje indica cuánto CBD está presente en comparación con los otros elementos que componen el cannabis.

No hay duda de que el CDB está haciendo que el debate en torno al uso del cannabis como medicina cambie rápidamente. En los últimos tiempos, la atención se ha desplazado hacia el CDB por una buena razón. Los médicos y los profesionales de la salud, en general, prefieren los tratamientos con efectos secundarios mínimos y no pueden pasar por alto ciertos efectos secundarios del THC, por lo que el CBD no presenta ese problema. En el 2003, el gobierno de los Estados Unidos obtuvo una patente para el uso médico del cannabidiol o CBD. En un estudio de 2011 publicado en Current Drug Safety, se concluye que el CBD “no interfiere en las funciones psicomotoras ni en las psicológicas.” Los autores añaden que varios estudios más sugieren que el CBD “se tolera bien y resulta seguro”, incluso en dosis altas.

Fuente: (sensiseeds)