"La marihuana le permite vivir a mi hija"

Logró importar cannabis para curar a su hija. Lo dice Laura Alasi. Su hija sufre una epilepsia grave. Probó con todos los tratamientos, hasta que el Estado la autorizó a usar la sustancia. Y llevó los ataques casi a cero. 


POR FERNANDO SORIANO

Josefina sufría 700 convulsiones por día. Tenía siete meses de vida y los neurólogos le habían diagnosticado un tipo de epilepsia infantil grave conocida como síndrome de West. El infierno en el que cayó la beba era una seguidilla de 30 espasmos durante media hora 20 veces cada día. Traducido en su cuerpo: shocks eléctricos que la hacían retorcerse o le tiraban los ojitos para atrás o le quitaban el aire. O todo junto. Para combatirlo necesitó una batería de hasta 10 medicamentos y una dieta pasada de grasas. Nada sirvió demasiado. Fueron dos años dantescos para la familia Vilumbrales. Hasta que un día, gracias al comentario que alguien le hizo en un pasillo de hospital, Laura y Fernando, sus padres, se toparon con el dato del aceite de cannabis. Y les cambió la vida. El extracto concentrado de la planta milenaria (cuyo cultivo está aún prohibido en Argentina) produjo el "milagro". Ahora Josefina, que tiene tres años, redujo a dos las pastillas y las convulsiones diarias no llegan ni a 20.

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